¡Hola a tod@s!
Esta semana ha sido dura, tirando a agotadora. De Lunes a Miércoles me pasé preparándome física y mentalmente para lo que me esperaba el Jueves...Dos niños más en mi casa y, como no, a mi cargo. En fin, yo siempre diré que el que vengan amiguitos a jugar no nos quitra trabajo sino que nos lo da...no hay más que ver la prisa con la que los padres desaparecen en sus oficinas cuando la visita llega. Pero bueno, no salió todo tan mal, todos sanos y salvos, incluso les hice ordenar todo si querían cenar (no me conocen estos a mí jaja)
Hoy vengo a hablaros de lo que vale la pena de este TRABAJO y sí, TRABAJO con mayúsculas porque esto no es sólo conocer ciudades y aprender inglés, si te pagan por ello es por algo, porque tienes que currártelo.
Vale la pena que te ausentes unos días y al volver todo sean "I've missed you so much", abrazos van abrazos vienen, gritos de júbilo, dibujos que tus mocosos te han hecho porque te echaban de menos, etc. Cariño al fin y al cabo.
Vale la pena ver la evolución de los niños a los que cuidas. Yo me emocioné muchísimo cuando la niña se abrochó por primera vez todos los botones de la rebeca del uniforme, o de cuando el niño apareció una mañana ya vestido y había hecho su cama y doblado su pijama ¡¡antes de desayunar!! Ya ni qué decirles de cuando el niño escribe una palabra difícil sin equivocarse (nombré en una entrada anterior que tenía dificultades con la lectura/escritura, puedes leerlo aquí)
Vale la pena cuando los padres de estos niños se ponen a pensar y se dan cuenta de todo el trabajo que has hecho, y además de darse cuenta te lo agradecen y te halaban por ello. Porque sí, nos vale mucho más que nos digan que lo hemos hecho bien que que nos paguen una hora extra.
Vale la pena ver como día a día te superas. La primera vez que vas a un supermercado tú sola, cuando eres capaz de pedir un taxi por teléfono (entendiendo al locutor), cuando puedes mantener una conversación medianamente decente en inglés, cuando empiezas a orientarse en tu ciudad (yo soy un desastre de la orientación)...cuando te das cuenta de lo que has madurado, ¡vaya!
Vale la pena conocer a otras Au Pairs, tanto en el mundo virtual como fuera de él. Sentir el apoyo de las demás, poder despotricar con gente que te comprende y a la que le interesa tu día a día, reírte con ellas...compartir experiencias, al fin y al cabo.
Vale la pena por viajar a otro país, por supuesto. Por las excursiones a los diferentes puntos de la geografía y que decidimos a dedo en Google Maps. Por los cafés en el starbucks cuando en las calles que te rodean está nevando. Por el frío que odias pero adoras cuando tienes un hot chocolates y unos marshmallows que meter dentro. Por todo lo que un país extranjero puede aportarte y quitarte, porque todo eso te enriquece como persona.
Vale la pena ¡simplemente por correr el riesgo!
Y hasta aquí mi entrada de hoy, espero que les vaya a todos bien, que los de mi tierra estén cogiendo mucho sol y los que estén donde yo no se estén ahogando en charcos de lluvia. =)
¡Un besote a todos!
¡Gracias por leerme!
Esta semana ha sido dura, tirando a agotadora. De Lunes a Miércoles me pasé preparándome física y mentalmente para lo que me esperaba el Jueves...Dos niños más en mi casa y, como no, a mi cargo. En fin, yo siempre diré que el que vengan amiguitos a jugar no nos quitra trabajo sino que nos lo da...no hay más que ver la prisa con la que los padres desaparecen en sus oficinas cuando la visita llega. Pero bueno, no salió todo tan mal, todos sanos y salvos, incluso les hice ordenar todo si querían cenar (no me conocen estos a mí jaja)
Hoy vengo a hablaros de lo que vale la pena de este TRABAJO y sí, TRABAJO con mayúsculas porque esto no es sólo conocer ciudades y aprender inglés, si te pagan por ello es por algo, porque tienes que currártelo.
Vale la pena que te ausentes unos días y al volver todo sean "I've missed you so much", abrazos van abrazos vienen, gritos de júbilo, dibujos que tus mocosos te han hecho porque te echaban de menos, etc. Cariño al fin y al cabo.
Vale la pena ver la evolución de los niños a los que cuidas. Yo me emocioné muchísimo cuando la niña se abrochó por primera vez todos los botones de la rebeca del uniforme, o de cuando el niño apareció una mañana ya vestido y había hecho su cama y doblado su pijama ¡¡antes de desayunar!! Ya ni qué decirles de cuando el niño escribe una palabra difícil sin equivocarse (nombré en una entrada anterior que tenía dificultades con la lectura/escritura, puedes leerlo aquí)
Vale la pena cuando los padres de estos niños se ponen a pensar y se dan cuenta de todo el trabajo que has hecho, y además de darse cuenta te lo agradecen y te halaban por ello. Porque sí, nos vale mucho más que nos digan que lo hemos hecho bien que que nos paguen una hora extra.
Vale la pena ver como día a día te superas. La primera vez que vas a un supermercado tú sola, cuando eres capaz de pedir un taxi por teléfono (entendiendo al locutor), cuando puedes mantener una conversación medianamente decente en inglés, cuando empiezas a orientarse en tu ciudad (yo soy un desastre de la orientación)...cuando te das cuenta de lo que has madurado, ¡vaya!
Vale la pena conocer a otras Au Pairs, tanto en el mundo virtual como fuera de él. Sentir el apoyo de las demás, poder despotricar con gente que te comprende y a la que le interesa tu día a día, reírte con ellas...compartir experiencias, al fin y al cabo.
Vale la pena por viajar a otro país, por supuesto. Por las excursiones a los diferentes puntos de la geografía y que decidimos a dedo en Google Maps. Por los cafés en el starbucks cuando en las calles que te rodean está nevando. Por el frío que odias pero adoras cuando tienes un hot chocolates y unos marshmallows que meter dentro. Por todo lo que un país extranjero puede aportarte y quitarte, porque todo eso te enriquece como persona.
Vale la pena ¡simplemente por correr el riesgo!
Y hasta aquí mi entrada de hoy, espero que les vaya a todos bien, que los de mi tierra estén cogiendo mucho sol y los que estén donde yo no se estén ahogando en charcos de lluvia. =)
¡Un besote a todos!
¡Gracias por leerme!

