¡Hola chic@s!
Ha llegado el día, hoy antes de medianoche estaré sobrevolando tierras inglesas.
Aunque parezca raro, no estoy tan nerviosa como pensé que iba a estar...No tengo esa sensación de vértigo ni de caída al vacío que suelo tener cuando me doy cuenta de que voy a hacer algo radical en mi vida, aunque sí está ahí ese cosquilleo que, creo, se irá haciendo más intenso según pasen las horas...Quizá el problema sea ese, que no me he dado cuenta de que mañana mi hogar estará en Mánchester y no en un barrio de Tenerife. También creo que influye mucho el hecho de que quien me espera allí hoy es mi novio y que el encuentro con la familia se producirá en unos días.
¿Lo que peor llevo? Como todo el mundo, creo, las despedidas. No me gustan las despedidas, y si la que se va soy yo, peor aún. Aunque no he soltado ni una lagrimita, no sé si en el aeropuerto estaré tan entera, siempre es duro despedirse de tus seres queridos...y si es por 9 meses más aún (aunque Navidad está a la vuelta de la esquina, como quien dice).
Sin embargo, yo voy con actitud totalmente positiva. Confío en que todo me va a ir muy bien, como ya he dicho estoy muy "enamorada" de la familia donde voy a trabajar y hemos podido hablar mucho antes de irme, así que no me siento tan insegura como otras chicas que he conocido. Además el hecho de tener a J conmigo es un punto a mi favor, creo que será mi "pañuelito de lágrimas" más de una vez...y por experiencia sé que reconforta más llorar en los brazos de alguien que frente a una pantalla o por teléfono. Estoy muy feliz de haber tomado esta decisión, de dejar de ser una miedosa y arriesgarme...así que pienso afrontar esto de la mejor manera y no hundirme cuando me vea incapaz de hacer algo yo sola.
¡La vida es riesgo y el que no arriesga, no gana!
Ha llegado el día, hoy antes de medianoche estaré sobrevolando tierras inglesas.
Aunque parezca raro, no estoy tan nerviosa como pensé que iba a estar...No tengo esa sensación de vértigo ni de caída al vacío que suelo tener cuando me doy cuenta de que voy a hacer algo radical en mi vida, aunque sí está ahí ese cosquilleo que, creo, se irá haciendo más intenso según pasen las horas...Quizá el problema sea ese, que no me he dado cuenta de que mañana mi hogar estará en Mánchester y no en un barrio de Tenerife. También creo que influye mucho el hecho de que quien me espera allí hoy es mi novio y que el encuentro con la familia se producirá en unos días.
¿Lo que peor llevo? Como todo el mundo, creo, las despedidas. No me gustan las despedidas, y si la que se va soy yo, peor aún. Aunque no he soltado ni una lagrimita, no sé si en el aeropuerto estaré tan entera, siempre es duro despedirse de tus seres queridos...y si es por 9 meses más aún (aunque Navidad está a la vuelta de la esquina, como quien dice).
Sin embargo, yo voy con actitud totalmente positiva. Confío en que todo me va a ir muy bien, como ya he dicho estoy muy "enamorada" de la familia donde voy a trabajar y hemos podido hablar mucho antes de irme, así que no me siento tan insegura como otras chicas que he conocido. Además el hecho de tener a J conmigo es un punto a mi favor, creo que será mi "pañuelito de lágrimas" más de una vez...y por experiencia sé que reconforta más llorar en los brazos de alguien que frente a una pantalla o por teléfono. Estoy muy feliz de haber tomado esta decisión, de dejar de ser una miedosa y arriesgarme...así que pienso afrontar esto de la mejor manera y no hundirme cuando me vea incapaz de hacer algo yo sola.
¡La vida es riesgo y el que no arriesga, no gana!